10/08/2008

El tabaquismo y la depresión, enemigos del embarazo


El tabaquismo y la depresión a menudo van de la mano para afectar negativamente a las nuevas madres. "Si bien el tabaquismo y la depresión afectan negativamente a la salud de una madre, la combinación puede también afectar a la salud de su hijo".

Para los niños, las posibles consecuencias del tabaquismo materno incluyen la muerte súbita del lactante, asma, infecciones del oído y déficit de atención, hiper-actividad, mientras que las posibles consecuencias de la depresión materna son problemas de conducta, el lenguaje y la infancia mantiene la depresión.

El tabaquismo es el medio tal vez que utiliza la futura mama para hacer frente a la depresión generada por los síntomas del embarazo, cuando esta no es tratada por un profesional. La depresión y la adicción al tabaco no debe ser tratada de manera aislada una de otra.

La cuestión es particularmente problemática para las familias de bajos ingresos. Lamentablemente, una financiación adecuada de una atención primaria del sistema de madres con bajos ingresos no existe más allá del embarazo.

El cuidado de las madres y sus hijos deben integrarse mejor en el sistema sanitario.
Un estudio mostró que en 12 meses la prevalencia de un episodio depresivo mayor fue de 46 por ciento superior entre los fumadores y que la prevalencia de tabaquismo fue de 33 por ciento superior entre los que tenían un episodio depresivo mayor en los anteriores 12 meses.

Más recientemente, las políticas sanitarias se ha centrado en el acceso de los niños a la asistencia sanitaria, pero también tenemos que mantener la salud de la madre en el debate.

Para un pediatra es común ver un bebé que tiene sibilancias respiratorias y y el motivo es que tiene una madre que fuma, la cual lo hace tal vez por padecer cuadros de depresión, pero el pediatra no tiene alcance sobre la madre, como para ordenarle hacer un tratamiento para dejar el tabaco

Image; flickr