Investigadores encuentran que los bebés nacidos de madres con depresión tienen más probabilidad de tener patrones de sueño caótico desde el principio.
Si hay una cosa que todo el mundo sabe acerca de los recién nacidos, es que no duermen toda la noche y tampoco sus padres.
Pero en realidad, los seis primeros meses de vida son cruciales para el desarrollo regular de patrones para dormir y despertarse, conocidos como ritmos circadianos, que un niño necesita para un futuro saludable.
Algunos niños pueden empezar la vida con el sueño contra ellos, aunque, por ejemplo la Universidad de Michigan los expertos en el dormir estudian la cuestión. Se presentarán los datos de su estudio en el Consejo Europeo de Investigación del Sueño reunión de la sociedad en Glasgow, Escocia.
Los bebés cuyas madres experimentan depresión en cualquier momento antes de que quedaran embarazadas, o desarrollaron problemas de ánimo mientras estaban embarazadas, son mucho más propensas a tener patrones de sueño caótico en el primer semestre de vida, que los bebés no nacidos de madres deprimidas, según el equipo de investigadores.
Por ejemplo, los bebés nacidos de madres deprimidas, duermen más siesta durante el día, les toman mucho más tiempo dormirse por la noche, y se despiertan con mayor frecuencia durante la noche. Se trata de un bebé con insomnio algo que millones de adultos saben demasiado bien. Continuará.
Via| Eureka
Image: flickr
Si hay una cosa que todo el mundo sabe acerca de los recién nacidos, es que no duermen toda la noche y tampoco sus padres.
Pero en realidad, los seis primeros meses de vida son cruciales para el desarrollo regular de patrones para dormir y despertarse, conocidos como ritmos circadianos, que un niño necesita para un futuro saludable.
Algunos niños pueden empezar la vida con el sueño contra ellos, aunque, por ejemplo la Universidad de Michigan los expertos en el dormir estudian la cuestión. Se presentarán los datos de su estudio en el Consejo Europeo de Investigación del Sueño reunión de la sociedad en Glasgow, Escocia.
Los bebés cuyas madres experimentan depresión en cualquier momento antes de que quedaran embarazadas, o desarrollaron problemas de ánimo mientras estaban embarazadas, son mucho más propensas a tener patrones de sueño caótico en el primer semestre de vida, que los bebés no nacidos de madres deprimidas, según el equipo de investigadores.
Por ejemplo, los bebés nacidos de madres deprimidas, duermen más siesta durante el día, les toman mucho más tiempo dormirse por la noche, y se despiertan con mayor frecuencia durante la noche. Se trata de un bebé con insomnio algo que millones de adultos saben demasiado bien. Continuará.
Via| Eureka
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